sábado, 25 de agosto de 2012
martes, 21 de agosto de 2012
Tengo principios, y uno de ellos es ayudar a quién lo necesite, sin importar la situación.
Y a pesar de estar delante de la puta pantalla del ordenador sin poder parar de llorar por tu culpa, sintiendo cómo me partías el corazón por segunda vez, te intenté ayudar, ¿Quién cojones sería capaz de ayudar a la persona que te acaba de dejar hace dos minutos? Pues yo. Y encima te cabreaste conmigo, me llamaste llorica, y ahí ya no pude más.
Lo curioso es que no me enfadé porque me engañaras por segunda vez. Porque soy idiota y pienso que me lo merecía.
domingo, 19 de agosto de 2012
Hay muchas personas en este mundo que no valen la pena, que se han perdido a sí mismos. Que hacer daño a los demás les reconforta, nunca lo entenderé pero es así. Y por eso tengo miedo. Mucho. A qué me vuelvan a insultar cómo aquellos años.
Aquellos años en los que al salir de las clases, lloraba todas las lágrimas que me había aguantado durante el día. Estaba completamente sola. No lo contaba. Sólo me lo guardaba dentro, cada vez más a dentro, hasta que explotaba. Nadie se daba cuenta, era invisible.
Y eso es a lo que tengo miedo, a quedarme sola, a ser invisible.
No puedo superarlo.
Aquellos años en los que al salir de las clases, lloraba todas las lágrimas que me había aguantado durante el día. Estaba completamente sola. No lo contaba. Sólo me lo guardaba dentro, cada vez más a dentro, hasta que explotaba. Nadie se daba cuenta, era invisible.
Y eso es a lo que tengo miedo, a quedarme sola, a ser invisible.
No puedo superarlo.
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