No voy a mentir, este año a sido una mierda. Pero a la vez ha sido el que más he madurado, o sea, el que más me ha destrozado. Porque maduramos a base de hostias y a mi me han pegado una paliza.
He perdido a muchas personas que pensé que se quedarían a mi lado, esas que iban a estar 'para siempre'. La solución es construir más muros que puentes, pero no soy capaz y no quiero convertirme en eso.
No vengo a quejarme, sólo a soltar todo lo que llevo dentro.
Me quedan amigas, más de las que pienso, y ayuda, mucho. Se lo agradezco mucho más de lo que pensarán. Luego está él, somos polos opuestos, quizá demasiado diferentes, pero me encanta, me hace feliz. Por mi puede durar toda la vida, pero nada es para siempre.
Recuerdo cuando intentaba no pensar en él, que no me gustara, callarme a todas horas que me moría por verle y cuando le tenía delante me obligaba a mi misma a parecer indiferente.
Escondo demasiadas cosas y demasiado bien.
Pero me ha dado mucha pena perderle, de verdad que pensaba seguir a su lado pero perdió mi confianza. Y bueno, he pasado página, o mas bien de capítulo, el cual no quiero acabar nunca, a ser posible.
Aunque en el fondo sé que acabará, como todo. Se cansará de mi, como la mayoría. No sé lo que hago mal.
Aquí estoy, a punto de llorar por ella otra vez. ¿Por qué me hace esto después de 6 años? La quiero tanto... Pero ya no me queda orgullo que tragarme por ella, tampoco serviría de nada, no quiere verlo, vive genial en su mundo de las nubes y lo entiendo. Vivir allí arriba es genial, pero el mundo real te golpea tarde o temprano. Quizá simplemente sea que no le importe, pero sigo sin encontrar explicación alguna y la necesito. Tengo la piel de gallina.
Sólo se me ha escapado una lágrima, no dejaré que caigan más, por eso cambiaré de tema o dejaré de escribir por hoy.
Supongo que siempre quedarán los recuerdos. Sólo me queda mirar hacia delante como si no hubiera nada atrás, y sacaré fuerzas de dónde no las tengo para salir adelante.
sábado, 14 de junio de 2014
sábado, 24 de mayo de 2014
Fuerte.
¿Estamos solos? Lo tengo claro. ¿Hasta qué punto es sano abrirse a alguien? Sólo sé que por mi cabeza pasan dos ideas levantar muros, o dejarme llevar. Sé que levantar muros no es la solución pero mi cabeza me grita cada vez más fuerte que tenga cuidado mientras que mi corazón me susurra que no tenga miedo.
¿ A cuál de los dos debo hacer caso?
Últimamente le hago demasiado caso a la cabeza, desconfío cada vez más, lo que hace que me sienta más sola todavía. Pero no me puedo pasar otra vez con el corazón, no otra vez.
Necesito fuerza, una fuerza que no encuentro dentro de mi, me siento débil, como si un par de palabras pudieran romperme.
Sólo quiero crecer, convertirme en la persona que quiero ser, dejar de fingir que soy fuerte y empezar a serlo.
¿ A cuál de los dos debo hacer caso?
Últimamente le hago demasiado caso a la cabeza, desconfío cada vez más, lo que hace que me sienta más sola todavía. Pero no me puedo pasar otra vez con el corazón, no otra vez.
Necesito fuerza, una fuerza que no encuentro dentro de mi, me siento débil, como si un par de palabras pudieran romperme.
Sólo quiero crecer, convertirme en la persona que quiero ser, dejar de fingir que soy fuerte y empezar a serlo.
Hola de nuevo.
Acabo de leer unos antiguos borradores que tenía escritos, me traen demasiados recuerdos a la cabeza.
Recuerdos que guardaré con llave en mi mente, donde nadie los encuentre. Hace demasiado tiempo que no escribo, lo echaba mucho de menos. Es la única forma que tengo de expresarme sin miedo, sin miedo a quién lo lea o lo que piensen. Principalmente porque nadie lee las cosas estas que escribo por eso es tan genial.
Las cosas van... bien supongo, sigo buscándome a mi misma. Intento cambiar y dejar a la niña inocente que era atrás, pero no quiero perderme a mi misma por el camino.
Cada vez me siento más aislada, como su estuviera en una burbuja que no sé cómo explotar. Perderle me ha hecho ver que nada es lo que parece, estamos solos, y siempre lo estaremos. Todas esas personas que parecían estar ahí pasa siempre pueden irse, o algo peor, cambiar, tanto que ni las reconocemos.
Sé que así es la vida, que sólo se trata de vivir, exprimir los pequeños momentos de felicidad todo lo posible, pero es cruel la forma en la que todo se va desvaneciendo.
Recuerdos que guardaré con llave en mi mente, donde nadie los encuentre. Hace demasiado tiempo que no escribo, lo echaba mucho de menos. Es la única forma que tengo de expresarme sin miedo, sin miedo a quién lo lea o lo que piensen. Principalmente porque nadie lee las cosas estas que escribo por eso es tan genial.
Las cosas van... bien supongo, sigo buscándome a mi misma. Intento cambiar y dejar a la niña inocente que era atrás, pero no quiero perderme a mi misma por el camino.
Cada vez me siento más aislada, como su estuviera en una burbuja que no sé cómo explotar. Perderle me ha hecho ver que nada es lo que parece, estamos solos, y siempre lo estaremos. Todas esas personas que parecían estar ahí pasa siempre pueden irse, o algo peor, cambiar, tanto que ni las reconocemos.
Sé que así es la vida, que sólo se trata de vivir, exprimir los pequeños momentos de felicidad todo lo posible, pero es cruel la forma en la que todo se va desvaneciendo.
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